
El analista político Pablo Najarro se ha pronunciado respecto al problema ocurrido en Venezuela originado por Estados Unidos y ha dicho, “no es una simple intervención: es una demostración de fuerza por parte de Estados Unidos al involucrarse en Venezuela sin ninguna autorización de la ONU ni de otros organismos internacionales. Esta acción no solo refleja poder, sino que también puede interpretarse como una muestra de desesperación”.
Estados Unidos tiene como principales rivales a potencias como China y Rusia, así como a diversos bloques estratégicos. Sin embargo, en lugar de confrontarlos directamente, opta por intervenir en un país que no cuenta con la capacidad de defenderse en igualdad de condiciones, lo cual resulta lamentable.
Ante este escenario, lo único que parece quedarle a Estados Unidos es intervenir en países del llamado “tercer mundo”, como los de América Latina, imponiéndose por la fuerza y señalando de manera abierta y ligera a líderes como Nicolás Maduro, a quien presentan como el principal responsable, sin considerar el contexto completo de la situación.
Ese es el punto central del problema, señaló el analista Pablo Najarro. «En el caso de Venezuela, se le acusa constantemente de narcotráfico y otros delitos, mientras que a China lo único que realmente le interesa es el petróleo. Por otro lado, resulta incluso risible que figuras como Corina Machado, presentada en algunos espacios como una referente internacional —al punto de mencionarse un supuesto reconocimiento tipo Premio Nobel—, afirme que si Venezuela se alineara con Estados Unidos recibiría todo el apoyo imaginable. Eso es exactamente lo que Estados Unidos busca».
Por ella y por sus intereses, ahora incluso —con una falta total de vergüenza— se arrogan el derecho de decir que van a intervenir o “gestionar” los procesos electorales y la democracia en Venezuela. ¿Quiénes se creen para meterse en los asuntos internos de un país? No les corresponde, no son nadie para decidir sobre la soberanía de otra nación.
Sin embargo, culminó Najarro, señalando que «aprovechan el poder que todavía tienen, especialmente en América Latina. Que intenten hacer lo mismo en China o en Rusia: allí no lo harían jamás. Eso demuestra que su poder ya no es absoluto como antes y que cada vez encuentra más límites».
FB
