La artesana Pilar Quispe, del distrito de Atuncolla (Puno), destacó que las capacitaciones en pagos virtuales y ventas digitales han permitido a las artesanas adaptarse a nuevas formas de comercialización. Gracias a ello, ahora acceden a pedidos del extranjero y utilizan herramientas como transferencias, tarjetas y redes sociales.

Asimismo, «resaltó que la actividad artesanal cumple un rol terapéutico, ya que tejer ayuda a las mujeres a sobrellevar momentos difíciles mientras preservan saberes ancestrales. El trabajo colectivo, además, les permite atender una mayor demanda y fortalecer su aporte a la economía familiar«.

No obstante, advirtió que la principal limitación es la falta de un espacio permanente de venta, lo que restringe su crecimiento. En ese sentido, solicitó mayor apoyo de las instituciones para contar con infraestructura adecuada y continuar con las capacitaciones que impulsan su desarrollo.

FB