
Vecinos de diversas urbanizaciones de Juliaca han alzado su voz de protesta ante un grave foco de contaminación en el río Torococha, patrimonio cultural de la ciudad. Según denuncian los afectados, la Urbanización Residencial Qollasuyo estaría vertiendo aguas servidas de desagüe directamente al cauce del río, afectando la salud de cientos de familias.
El presidente de la asociación Los Ángeles de Miraflores informó que el problema se agudizó desde inicios de esta semana, específicamente entre el lunes y martes, cuando se detectó que los pozos de desagüe de la mencionada urbanización estaban siendo bombeados hacia el río, aparentemente aprovechando las horas de la noche.
A pesar de encontrarse en temporada de estiaje (seca), el río (que debería estar completamente seco) presenta un caudal de aguas negras que se extiende por aproximadamente dos kilómetros. «Hasta el domingo estaba seco, y ahora son todas aguas servidas», lamentó uno de los dirigentes vecinales, señalando que el impacto ambiental es evidente y desastroso.
La situación ha llegado a niveles críticos con la aparición de aves muertas en la zona. Los vecinos denunciaron que, aunque las aguas amanecen congeladas por el clima, al salir el sol se desprenden olores fétidos e insoportables que atentan contra la salud de los pobladores, especialmente de los niños.
Asimismo, existe una profunda preocupación por la posible contaminación de los pozos de agua que consumen las familias de los sectores colindantes, ya que las aguas servidas estarían filtrándose al subsuelo.
Ante este escenario, la población ha solicitado la intervención inmediata de las siguientes instituciones:
- Autoridad Nacional del Agua (ANA): Para realizar la constatación del vertimiento ilegal en una fuente natural.
- Fiscalía del Medio Ambiente: Para identificar a los responsables de la Urbanización Collasuyo que habrían ordenado el bombeo intencional del desagüe.
- SEDA Juliaca: Para verificar las conexiones clandestinas y el estado de los buzones de la zona.
Los manifestantes advirtieron que, de no recibir una solución pronta, la llegada de la temporada de lluvias empeorará la situación, provocando que la contaminación se desplace hacia otros sectores de la ciudad y las salidas hacia Arequipa y Huancané. «Queremos soluciones inmediatas para que esto no se vuelva a repetir; esto no puede ser manipulado de forma intencional por personas», sentenciaron los afectados.
(E.C)
