
El proceso judicial por el pedido de 36 meses de prisión preventiva contra el alcalde de Puno, Javier Ponce Roque, y otros investigados en el caso Los Mandachitos de la Corrupción continúa postergándose. La audiencia más reciente, celebrada el 20 de julio, fue suspendida nuevamente por la jueza María Morales Segura tras casi tres horas de sesión, siendo reprogramada para el 10 de agosto a las 2:30 de la tarde.
Desde mayo de este año, el proceso acumula cuatro suspensiones. La primera fue el 26 de mayo, cuando la defensa pidió tiempo para revisar más de 500 folios de nuevos elementos incorporados por la Fiscalía. La segunda, el 5 de junio, cuando la jueza interrumpió la sustentación fiscal antes de concluir. La tercera, el 12 de junio, en sesión virtual que tampoco llegó a resolver el requerimiento.
La jueza Morales Segura argumentó la última suspensión señalando que debía atender otras audiencias calificadas como inaplazables en el Poder Judicial. El caso involucra también al exgerente de Transportes Danny Guerra, el regidor Jonathan Guerra y otros investigados por presuntos actos de corrupción dentro de la Municipalidad Provincial de Puno.
Las continuas postergaciones han generado malestar entre organizaciones de la sociedad civil que exigen celeridad en el proceso. El alcalde Ponce Roque continúa en funciones mientras se aguarda una decisión judicial sobre su situación legal, en un caso que mantiene bajo escrutinio ciudadano el actuar del Poder Judicial de Puno y la institucionalidad democrática de la región.
(E.C)
