El Consejo Regional de Seguridad Ciudadana (CORESEC) de Puno culmina el 2025 con una evaluación crítica, en medio de una creciente preocupación por el incremento de la inseguridad en la región. Benny Álvarez Quiñones, presidente de la Corte Superior de Justicia de Puno e integrante del consejo, reconoció que el trabajo desarrollado durante el año no fue integral ni estuvo a la altura de la problemática regional.

El magistrado advirtió que la criminalidad viene registrando un crecimiento sostenido y que el espacio de coordinación regional no logró consolidar una respuesta articulada y efectiva. “Vivimos una época muy conflictiva, con un crecimiento casi exponencial de la criminalidad”, señaló.

Álvarez Quiñones explicó que tanto el CORESEC como los comités provinciales y distritales de seguridad ciudadana deberían generar propuestas y medidas concretas para enfrentar este escenario. No obstante, admitió que durante el año algunos sectores mostraron poco interés y no presentaron iniciativas, lo que debilitó la toma de decisiones y la implementación de acciones preventivas.

En ese sentido, remarcó que la seguridad ciudadana no es responsabilidad de una sola institución. “La seguridad ciudadana es tarea de todos”, enfatizó al evaluar el desempeño de las entidades que integran el sistema.

Asimismo, mencionó el caso Huancané como un ejemplo de las consecuencias de estas falencias, tras los hechos graves que derivaron en la muerte de jóvenes en dicha provincia. Indicó que persisten debilidades en la fiscalización municipal y en el trabajo preventivo, especialmente desde los gobiernos locales.

FB