
Dianna de la Flor Vilca Cotacallapa juramentó como alcaldesa de la Municipalidad Provincial de Azángaro tras recibir la credencial del Jurado Nacional de Elecciones, asumiendo el cargo luego de la salida de Salvador Apaza Flores por nepotismo. Durante su discurso, prometió una gestión basada en la transparencia, la honestidad y la eficiencia, y convocó a la población a fiscalizar el uso de los recursos públicos.
Sin embargo, sus palabras generan escepticismo, pues la nueva alcaldesa afronta su propio proceso de vacancia por presuntos actos de nepotismo. En la última sesión extraordinaria, el Concejo Provincial rechazó el pedido de reconsideración presentado en su defensa, ratificando la vacancia acordada previamente, lo que pone en entredicho la continuidad de su gestión desde el primer día.
A ello se suman cuestionamientos por una investigación vinculada a presuntos cobros de cupos o mochasueldos a trabajadores municipales, así como denuncias por la contratación de familiares y otras presuntas irregularidades que han sido materia de debate público en los últimos meses en la provincia de Azángaro.
En el mismo acto, juramentó como nuevo regidor accesitario Víctor R. Masco Chura. La situación legal y política de la nueva alcaldesa continúa siendo objeto de controversia, y su promesa de recuperar la confianza ciudadana deberá sostenerse frente a los procesos en curso que podrían derivar en una nueva vacancia en la Municipalidad Provincial de Azángaro.
(E.C)
