
En la ciudad de Puno, el partido Renovación Popular presentó oficialmente a sus candidatos a la Cámara de Diputados y al Senado, y entre los dirigentes de este partido está Jhon Flores, quien se identificó como puneño; ha generado una profunda controversia al sostener que la región ha sido calificada por los entrevistadores como una «realidad paralela».
El dirigente regional por Puno Jhon Flores, del partido de Renovación Popular, señaló que la región tendría una influencia extranjera, y que no actúa con una convicción propia, sino que se encuentra «alineada al socialismo de Venezuela». El dirigente sostiene que el bloque socialista de Bolivia y Venezuela ha tenido una fuerte presencia en el altiplano peruano.
El dirigente del partido de Porky señaló que la región Puno es manejada por dirigentes antiguos que nunca se mueven de su cargo, como es del SUTEP y de los barrios». Para Flores, el magisterio y el SUTEP son las organizaciones que han estado «manejando ese sistema» e influenciando a la población.

La parte más crítica de su discurso surge al abordar la tragedia de las muertes en las protestas. Con una frialdad que ignora los informes de derechos humanos, Flores afirmó que fue «muy mal» que la población se movilizara y sentenció: «Gente que no debía salir a las calles, gente que debía pensar».
Asimismo, minimizó las causas de la lucha social del pasado 09 de enero del 2023 asegurando que: «Hemos salido a las calles por algo que no tenía sentido. Hemos defendido un gobierno que estaba de salida por sus propios errores».
El dirigente llegó a afirmar de manera tajante: «La gente que ha trabajado no estaba en las protestas», asumiendo que el 90% de los puneños son emprendedores que, según su lógica, no participaron en las movilizaciones.
(E.C)
