
Dirigentes de la provincia de Melgar y representantes de la cuenca Llallimayo protagonizaron una protesta semidesnuda en las instalaciones de la Presidencia del Consejo de Ministros en Lima, denunciando la falta de respuesta del Ejecutivo ante la grave contaminación del agua por metales pesados originada por la actividad minera en la zona.
Cansados de lo que califican como dilaciones y falta de compromisos reales del gobierno, los dirigentes se despojaron de sus prendas durante una reunión convocada en Lima. La drástica medida logró que la PCM acordara aprobar un plan de acción y crear un espacio de articulación interinstitucional para ejecutar medidas frente a la contaminación de la cuenca Llallimayo en Melgar.
Pese a los acuerdos alcanzados en la PCM, las comunidades de la provincia de Melgar acordaron acatar un paro indefinido a partir del 22 de julio para asegurar el cumplimiento efectivo de las demandas. Los dirigentes advirtieron que no levantarán la medida de fuerza hasta que el Gobierno Central demuestre con acciones concretas su compromiso con la descontaminación de la cuenca.
La contaminación por metales pesados en las aguas del Llallimayo representa una amenaza directa para la salud de las comunidades de Melgar y para la actividad ganadera y agropecuaria de la provincia. El caso suma la cuenca Llallimayo a la larga lista de cuerpos de agua afectados por la minería en la región de Puno que aún esperan soluciones definitivas por parte del Estado peruano.
(E.C)
