
Los dirigentes Eusebio Cabrera y Matías Tacusi expresaron su profunda preocupación por el manejo del Proyecto Integral de Agua (PIA) en Juliaca, señalando que existe una preocupante falta de transparencia y una fragmentación deliberada en la representación de los vecinos.
Los representantes denunciaron que la convocatoria a una reunión en la municipalidad, coordinada por el Ministerio de Vivienda y la alcaldía, fue restringida a solo 10 personas, dejando de lado al Comité Central, que debería estar integrado por 27 representantes, Cabrera calificó esta forma de manejo como un acto de «mala fe» por parte de la Unidad de Coordinación de Proyectos (UCP) del ministerio.
Uno de los puntos más críticos señalados por Eusebio Cabrera es la desinformación generada por la UCP, la cual habría subdividido las dos etapas originales del proyecto en cuatro subetapas, confundiendo tanto a la población como a otros dirigentes; según Cabrera, el expediente técnico original solo contempla dos etapas: una de ampliación para 217 urbanizaciones periféricas y otra de mejoramiento para el centro de la ciudad.

Por su parte, Matías Tacusi, quien ha estado involucrado en este proyecto desde que era una iniciativa vecinal, criticó duramente la falta de resultados tras un año y medio de gestión, Tacusi denunció que los perfiles profesionales requeridos para integrar la UCP fueron modificados y «se bajó la valla» hasta en tres ocasiones para adecuarlos a ciertos criterios, lo que ha derivado en una gestión ineficiente.
Tacusi también señaló que la Oficina de Gestión de Proyectos (PMO) no está cumpliendo con su función de acelerar las licitaciones, como la de la cuarta etapa, la cual es vital para las 217 urbanizaciones que aún no tienen licitación vigente. Para el dirigente, la entrega de «obras pequeñitas» ha sido solo una estrategia para «hacer callar» a la población y evitar que reclamen por el inicio total del proyecto.
Respecto al inicio de la subetapa 2 en el centro de la ciudad, Cabrera manifestó su oposición a la colocación de la «primera piedra» programada para este mes, calificándola de «puro show». Los dirigentes exigen un inicio real de obra con maquinaria y un plan de ejecución planificado que contemple el tránsito urbano, el recojo de residuos y las actividades económicas del centro, para evitar un caos mayor en la ciudad.
(E.C)
