La comunidad estudiantil expresa su profunda consternación y dolor ante la trágica pérdida de nuestros compañeros fallecidos de manera calcinada en el local conocido como “Calma Tripas” en la provincia de Huancané. Extendemos nuestra más sincera solidaridad y acompañamiento a las familias dolientes, quienes atraviesan un momento de indescriptible sufrimiento.

Nos unimos a su duelo y reafirmamos nuestro compromiso de buscar verdad, justicia y respeto por la memoria de quienes ya no están con nosotros.

Frente a la gravedad de los hechos, exigimos que se dicte prisión preventiva para los dueños del negocio y del local, a fin de garantizar una investigación transparente, rigurosa y sin interferencias. La pérdida de vidas humanas no puede quedar impune ni ser tratada con indiferencia.

Reclamamos que se determinen claramente las responsabilidades administrativas, civiles y penales que correspondan.

Rechazamos enérgicamente las afirmaciones consignadas en el acta policial donde se señala que los compañeros fallecidos se encontraban consumiendo bebidas alcohólicas.

Exigimos una rectificación inmediata, pues dichas versiones no solo carecen de sustento, sino que además representan una falta de respeto a la dignidad de los compañeros y al profundo dolor de sus familias.

La verdad debe prevalecer sobre cualquier intento de distorsionar los hechos.

A las familias afectadas, les enviamos nuestras palabras de fortaleza, consuelo y esperanza. No están solas: la comunidad estudiantil y la sociedad que exige justicia las acompañan.

Convocamos a todas las asociaciones estudiantiles, organizaciones sociales y a la población en general a sumarse a esta causa justa y necesaria.

La unión de nuestras voces hará posible que la memoria de nuestros compañeros no sea olvidada y que sus pérdidas se conviertan en un llamado permanente a la seguridad, la responsabilidad y la justicia.

Por la verdad, por la memoria y por la justicia: hoy levantamos nuestra voz.