
La tarde de este viernes arribó a Juliaca el féretro de Isidro Ccori Quispe, quien perdió la vida el pasado miércoles 26 de noviembre en el centro poblado de La Rinconada, durante el segundo día de la huelga de hambre emprendida por los mineros que exigían el reinicio de las labores en la zona. En medio de esta jornada de protesta, Ccori Quispe fue alcanzado por un impacto de bala que le causó la muerte, mientras que Miguel Ángel Gonzales Montesinos resultó herido también por proyectil. Según dirigentes mineros, a Gonzales ya se le extrajo la bala alojada en el cuello y actualmente se encuentra en proceso de recuperación.
Un día antes, el jueves 27, la población de La Rinconada rindió un sentido homenaje a Ccori Quispe. Su féretro fue trasladado por diversas calles del centro poblado hasta la plaza 3 de Mayo, donde compañeros mineros y vecinos realizaron una vigilia y exigieron que se esclarezcan las circunstancias de su muerte. Las muestras de pesar evidenciaron la tensión y el luto que vive la comunidad.

En Juliaca, el cortejo fúnebre fue recibido por sus familiares y dirigentes mineros en el paradero de vehículos que se dirigen hacia La Rinconada. Tras una breve parada, el féretro fue trasladado hasta la urbanización Los Choferes, donde será velado en el jirón Aurelio Cornejo N.° 189, a pocas cuadras del cementerio central. Así lo informó su hijo, Junior Michael Ccori Casasola, quien expresó entre lágrimas el profundo dolor de la familia.
“El sábado 29 de noviembre será el entierro, a partir del mediodía”, indicó. “Solo pido justicia, porque su muerte fue provocada; que los responsables paguen y que las autoridades hagan bien su trabajo”, agregó, reiterando el clamor que hoy comparten sus allegados y los mineros que acompañaron el féretro.

La comunidad espera que las instancias correspondientes realicen una investigación exhaustiva que permita esclarecer lo ocurrido y evitar que hechos similares vuelvan a repetirse.
