
La Gran Unidad Escolar San Juan Bosco de Puno reinauguró su biblioteca «Salesianos que inspiran» por el Día del Libro, pero el acto esconde una paradoja: donde el director Rufino Paxi Coaquira admitió que el espacio carece de libros reales y que el Estado solo ha enviado cuadernos de trabajo que pierden vigencia cada año.
Lo que el Ministerio de Educación llama «material bibliográfico» son, en los hechos, cuadernos temporales sin valor literario ni científico. Paxi Coaquira exige obras que abran a los estudiantes un mundo de conocimiento real, pues leer no puede seguir siendo visto como un castigo cuando el propio sistema no provee los libros necesarios.
El director advirtió que TikTok y Facebook están ocupando el espacio que el Estado dejó vacío: «Nuestros niños ya no piensan porque la inteligencia artificial los está reemplazando». Sin libros de literatura ni ciencia, la escuela pública pierde la batalla por la formación del pensamiento crítico frente al contenido vacío de las redes sociales.
Ante el abandono institucional, la escuela lanzó la «Marcha del Libro» y toca puertas de la Biblioteca Nacional y la Universidad del Altiplano. Paxi Coaquira hace un llamado urgente a exalumnos, padres y autoridades regionales para donar una obra literaria o científica, porque el Estado obliga a los colegios a mendigar lo que debería garantizar.
(E.C)
