
El presidente encargado de las cuatro zonas de Juliaca, Juan Zapata Chambilla, realizó una denuncia pública sobre el deterioro del orden y la seguridad en la plaza Primero de Mayo, señalando la presencia constante de personas en estado de ebriedad, actos de inseguridad y la ocupación indebida del espacio público por comerciantes.
Según indicó, durante un recorrido realizado en horas de la mañana, se constató la presencia de ciudadanos consumiendo bebidas alcohólicas en plena vía pública, incluso frente a menores de edad. “Es lamentable, hemos encontrado a una persona tirada en el suelo, a quien incluso le habrían robado sus pertenencias. Además, hay alcohólicos bebiendo delante de niños y, lo más preocupante, es que amenazan y faltan el respeto a los vecinos”, expresó.
Zapata Chambilla también alertó sobre hechos de intimidación hacia ciudadanos de la zona. De acuerdo con su testimonio, algunos de estos individuos habrían amenazado incluso con armas blancas a trabajadoras del lugar, generando temor entre los vecinos, quienes prefieren no intervenir por seguridad.

Otro de los problemas señalados es la ocupación progresiva del parque por comerciantes y empresas, lo que —según el dirigente— ha desnaturalizado su finalidad. “Este espacio ya no parece un parque para la recreación familiar, sino un mercado. Hay carpas instaladas permanentemente y el ruido no permite ni siquiera conversar”, cuestionó.
Asimismo, criticó la ausencia de personal de serenazgo y de la Policía Nacional, pese a reiteradas llamadas de alerta. “He llamado por más de media hora y no llega nadie. No hay control, no hay autoridad, todo está a la deriva”, manifestó.
En ese sentido, el representante vecinal exhortó a las autoridades municipales a tomar acciones inmediatas para recuperar el orden en este espacio público. Entre sus pedidos, planteó el retiro de comerciantes informales, la erradicación del consumo de alcohol en la zona y la presencia permanente de personal de seguridad.

Finalmente, advirtió que, de no atenderse esta problemática, los vecinos no descartan asumir medidas de protesta. “No podemos permitir que en pleno centro de Juliaca se viva esta situación. Este parque debe ser un lugar seguro para el descanso y la convivencia familiar”, concluyó.
