
Con profundo recogimiento y memoria viva, este viernes 09 de enero se desarrollaron en la ciudad de Juliaca las actividades centrales por la conmemoración de los tres años de las masacres ocurridas durante las protestas de los años 2022 e inicios del 2023, hechos que dejaron 18 personas fallecidas y más de 50 heridas.
La jornada conmemorativa se inició pasadas las 10:00 de la mañana con una misa celebrada en la parroquia Pueblo de Dios. La ceremonia religiosa fue presidida por el párroco Luis Zambrano Rojas, acompañado por el padre Luis Humberto Béjar y el párroco David Vargas Valencia, de la parroquia Cristo Rey y del templo La Merced.

En la misa participaron los familiares de las víctimas mortales y de los heridos, así como delegaciones solidarias provenientes de Ayacucho, Lima, Pichanaqui, entre otras ciudades. Los deudos ingresaron al templo portando fotografías de sus seres queridos y, como símbolo de duelo y memoria, ataúdes, cruces y arreglos florales, en medio de escenas de profundo dolor y congoja.
Durante la homilía, los sacerdotes expresaron su solidaridad con las familias y se sumaron al persistente pedido de justicia, exhortándolos a no cesar en su búsqueda de verdad y reparación por los hechos ocurridos. En la ceremonia también estuvo presente la fiscal suspendida Delia Espinoza Valenzuela, quien fue recibida con muestras de respeto y acogida por los asistentes.

Al culminar la misa, se realizó una marcha fúnebre que partió desde la parroquia Pueblo de Dios hacia el óvalo de la salida a Cusco, para luego dirigirse a los exteriores del aeropuerto Inca Manco Cápac. En este punto, los familiares instalaron una especie de altar con los ataúdes y cruces, donde recordaron los trágicos sucesos del 9 de enero y rindieron homenaje a las víctimas.
Posteriormente, la movilización continuó por diversas arterias de la ciudad de Juliaca con dirección a la Plaza 2 de Mayo (plaza Zarumilla), donde se había programado un compartir y una actividad cultural, con la participación de los familiares, invitados y colectivos solidarios.

A tres años de los hechos, Juliaca volvió a levantar su voz desde el dolor, la memoria y la esperanza, reafirmando el reclamo de justicia para las víctimas y sus familias, y el compromiso de no olvidar lo ocurrido.
