
La mañana de este lunes 22 de diciembre, un mar de personas de distintas edades y procedencias llegaron hasta la vivienda de quien en vida fue Sabina Luque Vilcapaza, madre de familia que perdió la vida de manera trágica el último domingo 21 de diciembre. El fatal hecho ocurrió en la vía Juliaca–Huancané, cuando Sabina salía de su casa rumbo a su puesto de venta de jugos tradicionales —a base de cañihua, quinua y maca— y fue atropellada por un conductor que, según las primeras investigaciones, se encontraba en estado de ebriedad.
La noticia de su fallecimiento generó una profunda conmoción en la población. Desde tempranas horas, largas filas de ciudadanos soportaron el intenso sol para entregar ayuda directa a los tres niños que quedaron en la orfandad, llevando víveres, dinero en efectivo, ropa y otros enseres de primera necesidad.

Entre los momentos más dolorosos que marcaron esta tragedia está el testimonio de Joel, de 12 años, quien presenció el atropello de su madre. Sus palabras, pronunciadas en medio del llanto junto al cuerpo sin vida de Sabina, conmovieron a vecinos y transeúntes, convirtiéndose en un símbolo del profundo dolor que hoy embarga a esta familia.
Artistas, pequeños empresarios y familias de condición humilde también se hicieron presentes con aportes solidarios. La consigna fue clara: entregar la ayuda directamente a los niños, con la presencia de Joel o de su hermana Adriana. En ese contexto, La Decana realizó transmisiones continuas para canalizar el apoyo ciudadano y garantizar que la ayuda llegue de manera directa a los menores afectados.

Pese a algunos incidentes aislados durante la jornada, la población mantuvo su voluntad de apoyar. La solidaridad trascendió fronteras regionales, con aportes provenientes de Arequipa, Puno y otras partes del país.
Autoridades locales también acudieron al llamado. Representantes de la Municipalidad Provincial de San Román llevaron ayuda humanitaria, mientras que el alcalde del distrito de San Miguel anunció el compromiso de construir una vivienda para la familia a partir de este martes, además de brindar apoyo permanente mientras continúe en el cargo. Asimismo, algunos precandidatos políticos se sumaron con donaciones.

Más allá de los víveres, muchas personas ofrecieron palabras de aliento y fortaleza a Joel, en un intento colectivo por acompañar su dolor y el de sus hermanos en este difícil momento.
En el ámbito legal y de protección familiar, el fiscal de familia informó que, tras una reunión con los familiares, se acordó que el sepelio se realizará en Juliaca, en el cementerio La Capilla, luego de que la Sociedad de Beneficencia donará un nicho. Además, anunció la intervención de la Unidad de Protección Especial (UPE), conformada por un equipo multidisciplinario de trabajadora social, psicólogo y abogado.

Este equipo evaluará a los miembros de la familia extensa —tíos, hermanos y abuelos— para determinar quiénes cuentan con las mejores condiciones sociales, económicas y emocionales para garantizar el bienestar de los niños. El fiscal fue enfático en señalar que los hermanos no deben ser separados y que el albergue será considerado solo como última opción, priorizando siempre el derecho de los menores a crecer juntos en un entorno familiar.
Asimismo, se dispuso que uno de los niños sea trasladado al hospital Carlos Monge Medrano para una evaluación médica integral. El fiscal también anunció que se presentará una demanda de alimentos contra el padre y que ya se inició un proceso penal por homicidio culposo contra el conductor involucrado, en el cual se determinará una reparación civil, independientemente de la cobertura del SOAT.

Finalmente, se registraron momentos de tensión cuando algunos familiares que no habrían estado presentes en vida de Sabina aparecieron tras el fallecimiento. La población expresó su rechazo y cuestionó duramente su ausencia previa, generándose reproches públicos por lo que consideraron una falta de compromiso cuando Sabina aún vivía.
La tragedia de Sabina Luque Vilcapaza ha dejado una profunda herida en Juliaca, pero también ha puesto de manifiesto la solidaridad y el compromiso de una población que hoy abraza a tres niños y exige justicia frente a una muerte que, aseguran, pudo evitarse.
