
Entre lágrimas y visiblemente afectada, Agripina Ponce Flores, madre de Kelvin Magno O.P. (15), estudiante del cuarto año de secundaria de una institución educativa ubicada en el barrio Villa del Lago, exigió justicia y el esclarecimiento de las circunstancias que rodearon la muerte de su hijo, ocurrida el último lunes en Puno.
La madre del menor brindó declaraciones a La Decana en los exteriores de Medicina Legal, donde recordó la última conversación que sostuvo con su hijo antes de que saliera rumbo al colegio. Según relató, Kelvin salió de su vivienda alrededor de las 6:50 de la mañana, luego de desayunar. Como era habitual, se despidió de ella con un abrazo y le expresó su cariño antes de dirigirse a clases.

Ponce Flores explicó que su hijo padecía de taquicardia desde hace cuatro años y recibía tratamiento especializado en Lima. Debido a esta condición, mantenía una comunicación constante con él durante la jornada escolar. Sin embargo, el lunes recibió una llamada de su esposo informándole que el adolescente se había descompensado y estaba siendo trasladado a un hospital. Minutos después, fue notificada de su fallecimiento.
Al llegar a las inmediaciones del colegio, encontró a su hijo tendido en la vereda frente a la institución. Según indicó, uno de los compañeros del menor le manifestó que Kelvin habría sido agredido antes del hecho. Asimismo, aseguró que desde el año pasado había advertido a docentes y responsables del área de Tutoría y Orientación Educativa (TOE) sobre situaciones de presunto bullying que afectaban a su hijo, aunque, según afirma, no se habrían adoptado medidas concretas.

La madre señaló que recientemente Kelvin le había contado que algunos estudiantes mayores lo molestaban e incluso le habrían jalado de la mochila. Además, sostuvo que existen testimonios de estudiantes que afirman que dos alumnos de quinto grado habrían sacado al menor del colegio mientras discutían. También indicó que en grupos de WhatsApp de estudiantes circulan mensajes relacionados con el incidente, los cuales considera relevantes para la investigación.
Agripina Ponce rechazó versiones que atribuirían el fallecimiento a una supuesta epilepsia, asegurando que su hijo no padecía dicha enfermedad y que cuenta con documentación médica que acredita su tratamiento por taquicardia. Asimismo, expresó su malestar por declaraciones que, según afirmó, habrían sido emitidas por el actual director de la institución educativa priorizando la imagen del plantel antes que el esclarecimiento de los hechos.

«Solo pido justicia y que se conozca la verdad. Mi hijo era un joven amable, participativo y querido por sus compañeros», manifestó la madre, quien pidió a los estudiantes y testigos que colaboren con las autoridades brindando información sobre lo ocurrido.
Por su parte, el tío del adolescente también exigió una investigación profunda que permita determinar responsabilidades. Cuestionó la actuación de las autoridades educativas y aseguró que hasta el momento la familia no ha recibido ningún tipo de apoyo por parte de la institución. Asimismo, indicó que tendrían indicios sobre la identidad de los presuntos implicados, información que esperan poner a disposición de las autoridades competentes.

Mientras se desarrollan las diligencias de necropsia y las investigaciones correspondientes, familiares, amigos y vecinos se preparan para dar el último adiós a Kelvin Magno O.P. El velorio se realizará en el jirón 26 de Julio, barrio Manto Nueva Esperanza, en la ciudad de Puno. La misa de cuerpo presente está prevista para las 10:00 de la mañana y posteriormente sus restos serán trasladados al cementerio de Capullani, donde recibirá cristiana sepultura.
La familia reiteró su pedido para que el caso sea investigado de manera transparente y se esclarezcan las circunstancias que precedieron al fallecimiento del adolescente.
