Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass) ha puesto la lupa sobre el sistema de agua potable y alcantarillado de Ácora, revelando preocupantes deficiencias que podrían poner en riesgo la salud de sus habitantes. La fiscalización en campo, realizada con el fin de verificar la calidad de los servicios prestados por la municipalidad, busca promover mejoras urgentes en beneficio de la población.

Javier Pineda, jefe de la Sunass en Puno, informó que durante la supervisión se detectó la ausencia de un sistema adecuado de desinfección del agua potable en los reservorios. Actualmente, este proceso se realiza de forma manual, lo que, según Pineda, «no garantiza una correcta desinfección y puede convertirse en un riesgo para la salud pública».

Aunque los análisis de agua potable mostraron que los parámetros de pH y turbiedad se encontraban dentro de los rangos establecidos, la preocupación se centra en el cloro libre residual, que fue menor a 0.5 mg/L. «La cloración es fundamental, ya que elimina microorganismos que pueden causar enfermedades como la diarrea o el cólera», enfatizó Pineda, resaltando la importancia de una desinfección adecuada para prevenir brotes de enfermedades.

La fiscalización también reveló la inoperatividad de la planta de tratamiento de aguas residuales de Ácora, una situación que agrava el panorama del saneamiento en la localidad. Los resultados detallados de esta supervisión serán remitidos a las entidades competentes para que tomen las acciones necesarias.

R.C.M.

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