
La región Puno enfrenta una preocupante situación en materia de inversión pública. De acuerdo con información de la Contraloría General de la República (CGR), analizada por ComexPerú, hasta setiembre de 2025 se registraron 223 obras públicas paralizadas en los tres niveles de gobierno, con una inversión comprometida que supera los S/ 1,705 millones.
Estas cifras colocan a Puno en el séptimo lugar a nivel nacional entre las regiones con mayor monto de inversión detenida. El ranking es liderado por Arequipa, La Libertad, Lima, Piura y Cajamarca, que concentran los mayores recursos comprometidos en proyectos inconclusos.
En términos proporcionales, las 223 obras paralizadas en Puno representan el 10.1 % del total nacional, lo que evidencia el impacto directo de esta problemática en el desarrollo regional y en el acceso de la población a servicios básicos e infraestructura clave.

Uno de los datos más sensibles es que los gobiernos locales concentran la mayor responsabilidad, con 201 proyectos detenidos, es decir, el 90.1 % del total regional, y una inversión comprometida de S/ 520 millones, equivalente al 30.5 % del monto paralizado en Puno.
Entre las obras más emblemáticas que permanecen inconclusas figuran el mejoramiento de la carretera PU-135 Checca–Mazocruz, el drenaje pluvial de la ciudad de Juliaca, así como el mejoramiento de los servicios de salud del hospital de apoyo de Ilave. A estas se suman proyectos viales estratégicos, como el puente Huancuhuire, parte del tramo III Sina–Yanahuaya, y otras iniciativas que continúan sin avances.
Según la Contraloría, las principales causas de la paralización de estas obras están vinculadas a la categoría denominada “otros”, seguida por el incumplimiento de contratos, la deficiencia en los expedientes técnicos, y las discrepancias, controversias y procesos de arbitraje, factores que evidencian serias debilidades en la planificación y gestión de la inversión pública.

Panorama nacional
A nivel país, entre enero y setiembre de 2025, el Perú acumuló 2,215 obras públicas paralizadas, con una inversión comprometida de S/ 42,326 millones. Los gobiernos regionales y el Gobierno Nacional concentran los mayores montos detenidos, mientras que los gobiernos locales lideran en número de proyectos inconclusos.
Este escenario refleja una problemática estructural que afecta directamente a miles de ciudadanos, quienes ven postergadas obras de salud, transporte y saneamiento, fundamentales para mejorar su calidad de vida. En el caso de Puno, la reactivación de estos proyectos se presenta como una tarea urgente que requiere decisiones técnicas, transparencia y una gestión más eficiente de los recursos públicos.
