
El presidente de la Corte Superior de Justicia de Puno, Benny José Álvarez Quiñonez señaló que la implementación del nuevo modelo penal generó expectativas, aunque en la práctica se evidenciaron diferencias importantes en el tratamiento de los procesos entre Puno y otras jurisdicciones del país.
Propuso que ante la creciente criminalidad en la región, el Poder Judicial impulsa la creación de unidades de flagrancia y Puno fue incluida entre las nueve cortes superiores priorizadas para contar con este servicio de manera permanente. La máxima autoridad judicial de la región de Puno explicó que la Unidad de Flagrancia representa una nueva forma de afrontar la criminalidad, mediante la articulación de las instituciones que integran el sistema de justicia penal.
Detalló que en una misma infraestructura trabajarán de manera coordinada el Poder Judicial, el Ministerio Público, la Defensa Pública y las demás entidades vinculadas a la administración de justicia, con el objetivo de brindar una respuesta inmediata a los delitos cometidos en flagrancia.

Asimismo, señaló que el principal reto será desarrollar los juzgamientos con la celeridad que ameritan estos casos, buscando emitir sentencias en un plazo de 48 horas y, como máximo, dentro de las 72 horas posteriores a la intervención.
El presidente de la Corte informó además que se logró la creación de un juzgado civil y un juzgado de paz letrado para Juliaca, además de un juzgado de familia para Puno, con el objetivo de reducir la carga procesal existente.
Asimismo, anunció que desde el 1 de agosto entrará en funcionamiento una nueva sala laboral en Puno, destinada a agilizar los procesos de cesantes y jubilados, sector considerado como el más vulnerable y que actualmente concentra miles de expedientes en trámite y ejecución.
