Tres regidores de la Municipalidad Provincial de Puno gastaron 34 mil soles en supervisar la construcción de los servicios higiénicos del puerto muelle de Puno, obra que costó 400 mil soles y que ya era cuestionada desde su origen por lo elevado del presupuesto y la ceremonia pomposa con la que fue inaugurada por las autoridades locales.

Los regidores Arturo Mamani Pari, Salvador Hancco Aguilar y Henry Flores Villasante requirieron 36 mil soles para la fiscalización. El desglose incluyó 8 mil soles por un especialista en obras civiles, 6 mil soles en contrataciones del Estado, 6 mil soles en contabilidad, 5 mil soles en laboratorio, 3 mil 500 en asistencia administrativa y 500 soles en fotocopias.

Uno de los gastos más cuestionados es el alquiler de una camioneta tipo combi por 2 mil 900 soles, pese a que la obra se encuentra a solo 15 minutos a pie del centro de la ciudad de Puno. El informe final de los regidores concluyó con observaciones genéricas, como que la obra no fue registrada en Infobras y que no se ejecutó conforme a las normas vigentes.

Pese a la millonaria inversión en la fiscalización, hasta la fecha se desconoce un resultado concreto o denuncia formal sobre el baño público más caro de la región. El caso reaviva el debate ciudadano sobre la eficacia real de la labor fiscalizadora del concejo municipal de Puno y el uso de los recursos públicos por parte de los regidores provinciales.

(E.C)