El secretario regional del SUTE Puno, Alexander Pilco Ticona, ratificó la postura de su organización de no reconocer a Keiko Fujimori como presidenta de la República, calificando su eventual gobierno como «ilegítimo e impresentable». El dirigente sostuvo que, para el magisterio y los sectores populares, el ganador legítimo del proceso electoral es Roberto Sánchez, quien, según sus cifras, se impuso contundentemente dentro del territorio nacional.

Pilco Ticona, argumentó que el triunfo de la candidata de Fuerza Popular se basaría en un «puñado minúsculo» de votos provenientes del exterior, los cuales estarían viciados por actos irregulares y situaciones de fraude. Según el dirigente, las autoridades del sistema electoral cambiaron las «reglas de juego» a último momento para favorecer a la ultraderecha, perjudicando la voluntad expresada por los 27 o 28 millones de electores hábiles que residen en el Perú.

En el caso específico de Puno, el docente destacó que la deslegitimación de Fujimori es total, dado que Juntos por el Perú alcanzó aproximadamente un 84% de respaldo frente a un escaso 13% de la lideresa naranja. «La señora Fujimori no pinta en Puno; aquí gana la parte contestataria que quiere transformación e industrialización», sentenció el dirigente.

Respecto a las declaraciones de Luis Galarreta, quien agradeció a Puno por una supuesta victoria, Pilco fue tajante al señalar que Fujimori ha «tratado muy mal» a los puneños y que, por dignidad, debería renunciar al cargo. Asimismo, indicó que para que exista una verdadera reivindicación, Dina Boluarte debería terminar en la cárcel por las muertes ocurridas en las protestas de 2023.

El representante del SUTE advirtió que un gobierno de Fujimori solo traería «privatización, precarización y persecución», trabajando únicamente a favor de los grupos de poder económico.

Ante la proclamación de resultados, Pilco anunció que el próximo sábado 4 de julio se llevará a cabo una Convención Nacional para definir jornadas de lucha. El dirigente no descartó la convocatoria a un paro nacional los días 26, 27 y 28 de julio, coincidiendo con la asunción de mando, para manifestar el rechazo popular en las calles.

Finalmente, advirtió que si el nuevo gobierno intenta retroceder en conquistas laborales —como la CTS al 100%, pensiones dignas o nombramientos docentes— se encontrará con la «muralla de resistencia» de la región Puno y de la FENATE Perú. «Nuestro camino es la lucha y buscar una nueva Constitución», concluyó Pilco.

(E.C)