Trabajadores del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) en Puno, realizaron un plantón luego de que el presidente de la República, José Jeri, declarara en una entrevista televisiva que el INPE desaparecería y sería fusionado con el Programa Nacional de Centros Juveniles. En Puno, los trabajadores se autoconvocaron a las afueras del establecimiento penitenciario. Isaac Acarapi, delegado del sindicato base Puno advirtió que, si el Ejecutivo no rectifica su posición, evaluarán iniciar una huelga indefinida.

El dirigente señaló que la medida anunciada por el Gobierno sería inconstitucional y que la crisis del sistema penitenciario no se debe a la gestión institucional, sino a la falta de presupuesto, infraestructura y personal. Indicó que, en algunos penales, un solo técnico debe atender a alrededor de 450 internos, situación que, según afirmaron, ha sido expuesta en reiteradas oportunidades sin obtener una respuesta. Asimismo, mencionaron que los trabajadores contratados bajo la modalidad CAS perciben alrededor de 1500 soles, monto que consideran insuficiente.

Los manifestantes cuestionaron que las declaraciones del Gobierno se basen en afirmaciones externas y exigieron que se presente información oficial que sustente la propuesta de cierre del INPE. Por ello, solicitaron al Ministerio de Justicia la instalación de una mesa de diálogo que permita revisar la decisión y atender sus demandas. (R.A.)