Un profundo malestar ha generado en Juliaca la reciente decisión del Consejo Regional de Puno, donde 14 de sus integrantes incluidos los consejeros por la provincia de San Román, María Mamani y Percy Quispe votaron en contra de realizar una sesión descentralizada en la Ciudad de los Vientos para tratar, de manera urgente, la crítica situación de inseguridad ciudadana.

La propuesta fue presentada por los consejeros Abad Vizcarra y Basilio Mendoza, quienes plantearon trasladar el pleno regional a Juliaca e invitar al presidente e integrantes del Comité Regional de Seguridad Ciudadana (Coresec). El objetivo: analizar y coordinar acciones frente a los graves hechos de delincuencia y criminalidad que afectan a la provincia de San Román y que, según advirtieron, podrían extenderse a otras provincias si no se actúa de inmediato.

“Estamos ante una coyuntura regional crítica. Es necesario tomar decisiones urgentes y articular estrategias desde el más alto nivel”, argumentaron los proponentes durante la sesión.

Incluso se planteó invitar al ministro del Interior para que participe en la sesión y contribuya a establecer medidas concretas. No obstante, la iniciativa fue rechazada con una amplia mayoría: 14 votos en contra. Solo Vizcarra, Mendoza y el consejero Concepción Aguirre respaldaron la propuesta.

El rechazo ha sido interpretado por diversos actores locales como un desaire hacia Juliaca, una ciudad que enfrenta diariamente robos, extorsiones, homicidios y una creciente sensación de desprotección entre sus habitantes.

La población y autoridades locales esperan que el Consejo Regional reconsidere esta postura y priorice la seguridad en una de las provincias más afectadas de la región.

R.C.M.

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