
La provincia de Melgar enfrenta una crisis ambiental provocada por la contaminación de la cuenca Llallimayo, lo que ha generado un incremento en la mortandad de animales y una reducción significativa en la productividad agropecuaria. El alcalde Russell Nilver Mamani informó que los 61 millones de soles comprometidos por el Ejecutivo para la remediación ambiental permanecen sin ejecución tras varios años. La población responsabiliza a la empresa minera Aruntani S.A.C. por la contaminación generada por relaves mineros en la zona.
Ante esta situación, los pobladores de la cuenca Llallimayo realizaron una movilización pacífica en la ciudad de Puno para exigir la declaratoria de emergencia ambiental de la cuenca y el cumplimiento de compromisos gubernamentales. Marcelino Surco Quispe, presidente del Frente de Defensa de los Recursos Hídricos de la Cuenca Llallimayo, señaló que la contaminación ha provocado un aumento inusual en la mortandad de animales y ha afectado el piso forrajero, lo que genera pérdidas económicas en todos los distritos afectados.
La protesta también respondió a la ausencia de representantes de la Presidencia del Consejo de ministros (PCM), quienes tenían una reunión programada con los pobladores, pero no se presentaron. Ante ello les dieron un plazo de cinco días hábiles para que se trasladen a la provincia de Melgar, específicamente a la cuenca Llallimayo. En caso contrario, anunciaron que retomarán medidas de protesta de forma indefinida. (R.A.)
