
El fiscal adjunto provincial penal de Azángaro, Edgar Coila Pilco, brindó información oficial sobre el caso que ha conmocionado a la población: el asesinato de una menor de 13 años, ocurrido en circunstancias que vienen siendo investigadas por el Ministerio Público y la Policía Nacional.
De acuerdo con el representante del Ministerio Público, la menor fue reportada como desaparecida el 29 de diciembre de 2025. Durante los días posteriores, coincidentes con las fiestas patronales de la provincia de Azángaro, no se logró dar con su paradero, lo que generó una intensa búsqueda por parte de familiares y autoridades.
Las diligencias dieron un giro importante el 5 de enero, cuando se revisaron imágenes de cámaras de seguridad de una vivienda contigua al domicilio de la víctima. En los registros se observa a la menor ingresar por última vez a su vivienda, sola y por sus propios medios. Según precisó el fiscal, en ese inmueble también residía el principal sospechoso del crimen, identificado como Yoni Edgar Ccuno L., quien sería familiar directo de la víctima.

Posteriormente, las mismas cámaras muestran al investigado saliendo del domicilio con bolsas, mientras que la menor ya no vuelve a ser vista saliendo del lugar. Este hecho ha permitido a la Fiscalía presumir que el crimen se habría cometido al interior de la vivienda y que el cuerpo fue retirado para ser llevado a otro inmueble.
Durante las investigaciones, las autoridades solo lograron ubicar algunos restos óseos y parte de la cabellera de la menor. El fiscal Coila Pilco informó que el resto del cuerpo no ha sido hallado hasta el momento, y no se descarta que haya sido eliminado a través del sistema de desagüe de dos domicilios vinculados al caso.
El representante del Ministerio Público indicó que el investigado habría aceptado inicialmente su responsabilidad en el crimen y habría expresado arrepentimiento, señalando presuntos problemas familiares como motivo de su accionar. No obstante, recalcó que estas afirmaciones forman parte de la investigación y serán contrastadas con los elementos probatorios.

La Fiscalía ha tipificado el caso como feminicidio agravado, debido a la condición de menor de edad de la víctima. Este miércoles se realizaron diligencias en Medicina Legal, donde se tomaron muestras para análisis de ADN con el fin de lograr la identificación plena de los restos encontrados. Asimismo, se efectuaron pruebas de campo, entre ellas el uso de luminol, con apoyo del personal especializado de la OFICRI.
La menor, identificada con las iniciales G. Z. C. S., habría sido ultimada al interior de su propia vivienda, la misma que compartía con su tío, hoy principal sospechoso del crimen. Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer completamente los hechos y determinar las responsabilidades penales correspondientes.
Desde el Ministerio Público se reiteró el compromiso de llevar adelante un proceso riguroso y transparente, en respeto a la memoria de la menor y al dolor de sus familiares, así como de garantizar que este crimen no quede impune.
