El distrito de Chupa se ha convertido en el escenario de un agrio enfrentamiento entre su alcalde, Antonio Machaca Mamani, y el congresista Carlos Zevallos. El motivo de la disputa es la licitación del proyecto de defensa ribereña del río Carimayo, una obra valorada en aproximadamente 9 millones 654 mil soles que busca proteger a más de 10 comunidades que sufren inundaciones año tras año.

El alcalde Antonio Machaca expresó su indignación y «rabia» contra el parlamentario, acusándolo de entrometerse y oponerse al desarrollo de su pueblo. Según Machaca, el proyecto ha sido gestionado bajo mucha presión de la población debido a las emergencias por fenómenos naturales que afectan los cultivos y la alimentación de la zona.

El burgomaestre sostiene que es necesario realizar el proceso de contratación durante la temporada de lluvias para que la ejecución inicie en la temporada de sequía; de lo contrario, los plazos burocráticos harían que la obra nunca se concrete.

Por su parte, el congresista Carlos Zevallos rechazó las acusaciones de estar en contra de la obra, afirmando que su labor es de fiscalización contra la corrupción. Zevallos denunció que el proceso de licitación en el Proyecto Especial Binacional Lago Titicaca (PEBLT) estaría «amañado» y que se habría otorgado la buena pro a un consorcio con documentos faltantes.

Asimismo, cuestionó la intención de intervenir el río en plena época de lluvias, sugiriendo que esto solo busca generar «adicionales» y «ampliaciones de plazo» para ocultar presuntos actos ilícitos.

En medio de este conflicto entre las autoridades, Zevallos denunció públicamente que encontró al alcalde Machaca con «síntomas de ebriedad» el pasado lunes alrededor de las 6:30 p.m. en las oficinas del PEBLT, acompañado de un ingeniero que supuestamente se quedó dormido en el lugar. El congresista informó que ya solicitó las cámaras de videovigilancia de la entidad para demostrar su afirmación.

Ante esto, el alcalde Machaca desmintió tajantemente la acusación, calificándola de mentira y asegurando que su visita a las oficinas fue para exigir el avance de los proyectos de su distrito. Machaca retó al congresista a mostrar las pruebas y lo invitó a la Plaza de Armas de Chupa para que dé la cara ante la población y explique su postura.

Mientras las autoridades intercambian ataques, la preocupación crece en las comunidades aledañas al río Carimayo. Los dirigentes y el alcalde advierten que el distrito está «abandonado» por el Estado y que cuentan con varios proyectos aprobados que carecen de financiamiento.

En tanto, el alcalde Machaca advirtió que la población se levantará contra las autoridades que consideran «corruptas» y que han abandonado sus necesidades básicas de infraestructura y agricultura. Hasta el momento, no se ha firmado ningún contrato para el inicio de la defensa ribereña, lo que mantiene el proyecto en una incertidumbre administrativa.

(E.C)