
En un contexto marcado por cuestionamientos ciudadanos sobre la ejecución de obras y el impacto de la gestión regional, el consejero por la provincia de San Román, Percy Mamani Quispe, calificó con una nota de 15 sobre 20 la administración del gobernador regional de Puno, Richard Hancco Soncco, asegurando que, aunque existen avances, aún queda mucho por trabajar.
Durante sus declaraciones, Mamani Quispe defendió en todo momento la gestión regional. Sostuvo que en el sector Educación se han entregado varias instituciones del nivel inicial, lo que —según indicó— representa un esfuerzo concreto de la actual administración. Sin embargo, reconoció que en Salud la situación es más compleja.
“No hay especialistas que hagan este trabajo, hay que convocar de otras regiones. Aquí en Puno no hay especialistas para salud; es un sector complejo”, manifestó, señalando que mientras en infraestructura vial y educativa existiría mayor capacidad técnica local, el sector salud enfrenta limitaciones profesionales que dificultan la ejecución de proyectos de mayor alcance.

“No lo veo así”: responde ante críticas por falta de obras de impacto
Consultado sobre si considera suficiente lo ejecutado hasta el momento, tomando en cuenta que no se observan obras emblemáticas o de impacto regional atribuidas directamente a la gestión actual, el consejero respondió que no comparte esa percepción.
“Yo no lo veo así, falta mucho por trabajar y hay proyectos en cartera”, afirmó. Ante la pregunta directa de qué nota le pondría al gobernador en una escala de 0 a 20, respondió: “Quince, está aprobando”.
En contraste, cuando se le pidió que se autoevalúe, señaló que será la población quien deba calificar su desempeño como consejero regional.

Gasto en fiscalización y uso del presupuesto
Respecto al uso de recursos asignados para su labor de fiscalización, Mamani explicó que no maneja directamente presupuestos, sino que realiza requerimientos específicos. Indicó que durante su primer año solicitó aproximadamente 3 mil soles para movilidad, especialmente cuando participó en comisiones que visitaron diferentes localidades.
En cuanto al asistente técnico, precisó que el pago era de 200 soles por salida o actividad, y que en un primer momento se habría emitido una orden de servicio cercana a los 7 mil soles. Estimó que, en total, el uso del presupuesto de fiscalización podría superar los 30 mil soles.
“Más o menos unos treinta y tantos mil, podemos superar los treinta mil soles”, sostuvo. Asimismo, aseguró que durante su gestión presentó denuncias como parte de su labor fiscalizadora.

Denuncias sin seguimiento claro
No obstante, al ser consultado sobre el estado de las denuncias formuladas, particularmente contra residentes de obras, el consejero reconoció que no se realizó un seguimiento posterior y que desconoce en qué situación se encuentran actualmente.
La admisión genera preocupación, considerando que el rol fiscalizador implica no solo la presentación de denuncias, sino también el monitoreo de su trámite y resultados. En un escenario donde la ciudadanía exige mayor transparencia y resultados concretos, las declaraciones del consejero evidencian avances parciales, pero también vacíos en el control político y técnico que corresponde ejercer desde el Consejo Regional.
La evaluación de la gestión regional, así como del trabajo de sus autoridades, continúa siendo un tema abierto al escrutinio público en la región Puno.
