
En el marco del Día Mundial de la Lucha contra la Tuberculosis, especialistas de salud advierten que esta enfermedad continúa presente en la población y requiere no solo control médico, sino también el compromiso activo de la ciudadanía.
José Wilfredo Mamani Vilca, jefe del servicio de medicina del Hospital Carlos Monje Medrano, ofreció un balance claro sobre la situación actual en la jurisdicción. En entrevista con La Decana, señaló que, pese a los esfuerzos de prevención y tratamiento, la tuberculosis sigue registrando nuevos casos cada año.
Cifras que llaman a no bajar la guardia
Según detalló el especialista, durante el 2025 se identificaron 166 pacientes con tuberculosis. En lo que va del 2026, ya se han confirmado 24 casos. Aunque esta cifra podría interpretarse como una disminución, el médico aclaró que se trata de una baja “aparente”, ya que las proyecciones indican que el número total de casos se mantendría similar al del año anterior.

En ese sentido, insistió en la necesidad de sostener las medidas de vigilancia y bioseguridad para evitar un repunte de la enfermedad.
Factores de riesgo y una realidad que preocupa
El especialista explicó que existen grupos más vulnerables, entre ellos personas fumadoras, consumidoras de alcohol y aquellas con el sistema inmunológico debilitado. Sin embargo, expresó especial preocupación por los pacientes que enfrentan enfermedades como el VIH o el cáncer.
En estos casos, la lucha contra la tuberculosis se vuelve más compleja. “Es una situación difícil”, señaló, al explicar que quienes viven con VIH deben enfrentar simultáneamente el tratamiento antirretroviral y el esquema contra la tuberculosis, lo que exige mayor resistencia física y emocional.

Prevención: alimentación y responsabilidad colectiva
A diferencia de otras enfermedades respiratorias, la tuberculosis no depende de temporadas de frío, sino que mantiene su riesgo de contagio de forma constante. Por ello, el enfoque preventivo se centra en fortalecer el organismo y reducir la exposición.
El Dr. Mamani remarcó la importancia de una alimentación de calidad, que permita reforzar las defensas del cuerpo. Asimismo, hizo un llamado a no dejar de lado prácticas aprendidas durante la pandemia de COVID-19, como el uso de mascarillas, especialmente en espacios cerrados o con alta concentración de personas, como el transporte público.
Un tratamiento prolongado que exige compromiso
El proceso de recuperación de la tuberculosis no es inmediato. El tratamiento requiere la ingesta diaria de al menos cuatro medicamentos durante un periodo mínimo de seis meses. Esta exigencia puede dificultar la rutina de los pacientes, lo que refuerza la importancia de la detección temprana y el acompañamiento social.

Finalmente, el especialista hizo un llamado a la empatía y la solidaridad. Recordó que detrás de cada caso hay una persona que enfrenta no solo una enfermedad, sino también desafíos emocionales y sociales, por lo que el apoyo de la comunidad resulta fundamental en su recuperación.
