
Las actividades ilícitas como la minería ilegal y el contrabando han generado un entorno propicio para la proliferación de financieras informales en la región Puno. Estas organizaciones captan ahorros del público ofreciendo altos intereses, aprovechando la circulación de dinero de origen dudoso entre la población.
El esquema suele repetirse: al inicio, las empresas pagan intereses para generar confianza entre los aportantes; sin embargo, con el tiempo incumplen los pagos y finalmente desaparecen con el dinero. En el último año, al menos dos de estas entidades fueron clausuradas tras detectarse que operaban sin autorización.
Ante esta situación, Antolin Reyes, representante de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP «recomienda verificar la legalidad de cualquier entidad antes de invertir. La institución advierte que no basta con que una empresa tenga RUC o registro formal, sino que es fundamental confirmar su autorización y respaldo para evitar perder los ahorros«.
FB
