
Con la llegada de la Semana Santa, la Municipalidad Provincial de San Román, a través de su Gerencia de Comercialización, ha puesto en marcha un plan integral de vigilancia para asegurar que los pescados y mariscos que lleguen a las mesas de las familias juliaqueñas cumplan con los más altos estándares de salubridad. Este esfuerzo no solo busca fiscalizar, sino acompañar a los comerciantes en su labor diaria, priorizando siempre la salud del consumidor.
Un trabajo en dos etapas: Capacitación y Acción
Entendiendo que la transparencia es clave para una gestión eficiente, las autoridades informaron que este proceso se divide en dos fases críticas. La primera etapa, que ya ha concluido, consistió en la capacitación de los comerciantes de los diversos mercados municipales y expendedores de alimentos sobre la manipulación correcta de productos.
Ahora, se inicia la segunda fase: la inspección sanitaria in situ. Durante cuatro días de trabajo arduo, equipos técnicos vigilarán de cerca la comercialización de productos hidrobiológicos en puntos estratégicos como los mercados Manco Cápac, Pedro Vilcapaza, Santa Bárbara, Cerro Colorado y Tambopata, así como en las ferias eventuales programadas para los días 2 y 3 de abril.

Protección de especies y sanciones
En un ejercicio de honestidad hacia la ciudadanía y los comerciantes, las autoridades han sido claras respecto a los productos en veda. Se trabajará de forma articulada con el Ministerio de la Producción (PRODUCE) y la Direpro para identificar y decomisar cualquier recurso cuya extracción esté prohibida.
Es importante destacar que a partir de abril entra en veda la trucha, mientras que especies como el ispi terminan su periodo de veda el 30 de dicho mes. Bajo el Decreto Supremo 017-2017-PRODUCE, extraer recursos en estos periodos se considera una infracción grave, lo que conlleva no solo el decomiso del producto, sino su retiro inmediato del punto de venta.
Exhortación a la familia comerciante
Más allá de las sanciones, el objetivo municipal es sensibilizar. Se hace un llamado empático a los vendedores para que mantengan estrictamente la cadena de frío, asegurando que el producto llegue con frescura y calidad a los hogares.

Asimismo, se recuerda que es obligatorio el uso de la indumentaria adecuada y contar con el carnet de sanidad o certificado médico vigente, documentos que garantizan que el personal está apto para manipular alimentos de manera segura.
Este despliegue coordinado cuenta con la participación de instituciones como Sanipes, Produce, Direpro y el Ministerio de Salud, quienes, junto a las gerencias de Desarrollo Económico y Residuos Sólidos, trabajarán bajo el lema de un «trabajo azul» por el bienestar de Juliaca. El compromiso es mutuo: comerciantes responsables y ciudadanos protegidos para una festividad en paz.
