El analista político Alberto Quintanilla realizó un duro balance sobre la situación actual del país, afirmando que la política nacional se encuentra en su «peor momento» debido a un deterioro institucional que ha convertido la actividad pública en sinónimo de corrupción para la ciudadanía.

Según Quintanilla, el país enfrenta un «pacto mafioso» integrado por partidos con representación parlamentaria que buscan mantener el actual estado de las cosas sin proponer soluciones reales a los problemas estructurales.

Quintanilla, cuestionó duramente el comportamiento de figuras presidenciables como Pepe Luna, Keiko Fujimori, Rafael López Aliaga y César Acuña, quienes al visitar regiones como Puno optan por realizar actividades a «puerta cerrada», rodeados de seguridad policial y evitando cualquier contacto con la prensa local o la población en las plazas.

Para el analista, este comportamiento demuestra que no hay una competencia de propuestas, sino un «cálculo de la pose» destinado únicamente a generar contenido para redes sociales, lo que evidencia una falta de respeto hacia el electorado regional.

El analista advirtió que el actual «estatus quo» se sostiene sobre la captura de instituciones clave como el Tribunal Constitucional, el Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo. Asimismo, señaló que este estancamiento político tiene un correlato económico grave: el Estado peruano solo tiene una presión tributaria del 15% del PBI, una cifra muy inferior al 23% que promedian otros países de América Latina como Bolivia.

Esta debilidad fiscal impide que el Estado cuente con recursos suficientes para salud, educación e infraestructura, condenando al país a una estabilidad que solo beneficia a los sectores privilegiados mientras se mantiene la pobreza y la desigualdad.

(E.C)