
El director del hospital Manuel Núñez Butrón, Jean Paul Valencia, alertó que el consumo excesivo de alcohol durante la Festividad de la Virgen de la Candelaria viene afectando seriamente la atención en emergencias. Indicó que la llegada de miles de visitantes entre el 6 y el 11 de febrero incrementa la carga asistencial y exige mayor esfuerzo del personal de salud.
El impacto ya es evidente en los servicios médicos. «Cada noche se atiende entre 25 y 30 pacientes por intoxicación alcohólica, muchos de ellos inconscientes al momento de ingresar. A ello se suma el reporte municipal de más de 4,500 personas en estado etílico en las calles, en una ciudad que podría recibir cerca de 300,000 visitantes».
Valencia exhortó a consumir con moderación y a comprar bebidas solo en locales formales para evitar productos adulterados. También pidió especial cuidado a personas con enfermedades crónicas y recordó que la altura de Puno puede agravar los efectos del alcohol, llamando a respetar el sentido religioso de la festividad y la imagen de la ciudad.
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