
El analista político y actual candidato por la alianza Venceremos, Alberto Quintanilla Chacón, realizó un exhaustivo análisis sobre la coyuntura internacional y los desafíos que enfrenta la región Puno ante las próximas elecciones de abril, donde Quintanilla Chacón, cuestionó el modelo económico actual y la falta de una agenda programática clara por parte de los candidatos presidenciales para el sur del país.
Quintanilla advirtió sobre las graves consecuencias económicas que podría traer la escalada bélica en el Medio Oriente entre Israel e Irán, señalando que el aumento en el precio de los combustibles afectará severamente al Perú.
Criticó que el país se encuentre desprotegido en este escenario debido a que se desarticuló Petroperú como instancia productora de petróleo para el autoconsumo, lo que obliga a la población a pagar facturas más altas por la falta de soberanía energética.
Respecto a la campaña electoral, el candidato señaló una «gran dispersión» con 36 agrupaciones presidenciales, lo que dificulta la organización de debates profundos. Quintanilla resaltó que, mientras los candidatos de la derecha nacional visitan Puno de forma «furtiva» o se refugian en locales cerrados por temor al rechazo popular, solo los sectores de izquierda se están atreviendo a realizar movilizaciones públicas abiertas. En ese sentido, anunció un mitin del candidato presidencial Ronald Atencio para este sábado 7 de marzo en la ciudad de Puno.
Uno de los puntos más críticos de su intervención fue el fracaso de la Zona Económica Especial de Puno (ZEEDE Puno). Quintanilla denunció que el «dogmatismo ideológico neoliberal» ha impedido su consolidación y que el presupuesto destinado (entre 8 y 10 millones de soles anuales) ha sido desviado por el Gobierno Regional hacia otras obras. Para solucionar esto, planteó la necesidad de modificar la Constitución para permitir que el Estado planifique la economía y actúe como empresario en igualdad de condiciones con el privado.
En materia minera, propuso que el Estado asuma la construcción de plantas de relaves para combatir la contaminación, argumentando que el sector privado no realizará esa inversión gigantesca de forma voluntaria. Asimismo, sugirió que el Estado intervenga directamente en la compra de oro para formalizar la actividad y evitar que la producción peruana termine saliendo vía contrabando por Bolivia.
Finalmente, el analista calificó de «absurdo» que el hospital de Macusani sufra la avería de equipos médicos, como su tomógrafo, por la inestabilidad eléctrica, a pesar de que la provincia de Carabaya es una gran productora de energía hidroeléctrica, donde denunció que Puno es visto solo como un productor de energía para el mercado de Lima, mientras se deja a la región a su suerte sin la infraestructura de subestaciones necesaria para garantizar un servicio estable.
(E.C)
