Dirigentes de la Asociación de Griferos de la provincia de San Román, Juliaca, denunciaron el desabastecimiento de combustible en la región Puno, contradiciendo frontalmente las versiones de Osinergmin y la Defensoría del Pueblo que califican la situación como «normal». Según los representantes gremiales, aproximadamente el 80% de las estaciones trabajan «al día» y muchos locales están cerrados.

Los representantes explicaron que la planta de Juliaca está recibiendo apenas entre el 15% y 20% de su carga habitual. Esta escasez se atribuye a factores internacionales, como la guerra en el Medio Oriente que retrasa la llegada de buques, y a problemas nacionales como la rotura del ducto en Megantoni, Cusco.

Este último incidente provocó que el transporte en Lima migrara masivamente al uso de gasolinas, lo que ha llevado a refinerías como La Pampilla a priorizar el despacho hacia la capital, dejando desatendidas a las provincias del sur. Respecto al alza de precios, el gremio aclaró que los griferos son el último eslabón de la cadena.

Revelaron que el precio del petróleo llegando a Juliaca se cotiza actualmente en cerca de 22 soles por galón, obligando a los empresarios a pagar excedentes de hasta 36,000 soles para completar un solo pedido de 9,000 galones. Los dirigentes cuestionaron a Petroperú por «acaparamiento» y pidieron a las autoridades informar con «números reales».

(E.C)