El candidato a la vice presidencia del Perú y a la cámara de diputados por Puno, Alberto Quintanilla advirtió que «la política de combustibles en el Perú mantiene al Estado con limitadas capacidades de intervención en la regulación de precios, dejando el mercado sujeto a intereses privados. Señaló que la falta de un ente con mayor control y la débil presencia comercial de Petroperú reducen la capacidad del Gobierno para estabilizar costos».

Asimismo, alertó sobre la «vulnerabilidad en el transporte de gas, debido a la ausencia de un sistema redundante como un gasoducto paralelo que garantice continuidad ante fallas. A ello se suma la falta de reservas estratégicas de combustible en el país, lo que incrementa los riesgos frente a eventuales crisis energéticas, como lo que está ocurriendo con la suma excesiva de precios de los combustibles«.

Respecto a la situación de recursos petroleros en el Perú, el candidato advirtió que «nuestro país cuenta con recursos petroleros y capacidad suficiente para producir derivados como gasolina y diésel; sin embargo, esta potencialidad no se aprovecha plenamente, porque Petroperú ha dejado de operar como una empresa integrada —desde la exploración hasta la distribución—, lo que ha reducido su eficiencia y capacidad de abastecimiento interno».

Asimismo, Quintanilla alertó que esta situación incrementa la vulnerabilidad del país frente a crisis internacionales, como el encarecimiento global del petróleo por conflictos externos y restricciones en rutas clave, como el paso por el estrecho de Ormuz. La falta de producción suficiente y de reservas estratégicas deja al Perú expuesto a la volatilidad de los precios y a la dependencia del mercado internacional.

FB