La región de Puno se ha sumado masivamente a la práctica ancestral de la «ch’alla» y el «sahumerio» hoy, primero de agosto. Esta celebración, que implica el recojo de «piedritas» en los ríos, simboliza la búsqueda de abundancia, salud y bienestar, y ha pasado de ser una actividad semiclandestina a una manifestación cultural masiva en los últimos 25 años.

El historiador César Suaña explicó en detalle el profundo significado de esta tradición. Dijo que, a diferencia de la ch’alla de carnaval, centrada en la producción agropecuaria y ganadera, la celebración del primero de agosto marca un hito crucial: el inicio de una nueva etapa para las familias. «Su objetivo principal es garantizar la salud y el bienestar familiar, la estabilidad en el trabajo y la prosperidad en los negocios», afirmó Suaña.

La tradición, que se inicia desde muy temprano en los hogares y se extiende a los lugares de trabajo, refuerza la identidad cultural de la región y la profunda conexión de sus habitantes con la naturaleza y sus creencias ancestrales.

«Toda la población en toda la región Puno está realizando esta actividad tradicional», concluyó el historiador, resaltando la relevancia cultural y social de esta práctica que se repite cada año con las particularidades de cada comunidad.

(E.C)