
La campaña agrícola 2026 enfrenta un escenario crítico en la provincia de San Román, donde hasta el 80 % de los cultivos de papa han resultado afectados por condiciones climáticas adversas. Así lo informó Elizabeth Huarachi Gutiérrez, responsable de estadística de la Agencia Agraria San Román, quien detalló que esta situación compromete seriamente el sustento de cientos de familias dedicadas a la agricultura.
De acuerdo con el reporte oficial, los daños se extienden a los 12 distritos bajo la jurisdicción de la Agencia Agraria, incluyendo San Miguel, Juliaca, Caracoto, Cabana y Cabanillas, además de zonas en Azángaro, Lampa y Huancané. Uno de los puntos más golpeados es el sector Isla, en Juliaca, donde comunidades como Isla Central, Corizuyo, Cantería y Pampilla han registrado pérdidas de hasta el 80 % en sus sembríos, situación que ha llevado a su declaratoria como zona indemnizable, al igual que el distrito de Cabana.
Frente a esta realidad, se ha activado el Seguro Agrario Catastrófico (SAC), un mecanismo estatal orientado a brindar respaldo económico a pequeños productores afectados por fenómenos naturales. Este seguro tiene como objetivo cubrir parte de la inversión realizada por los agricultores, ofreciendo un alivio en medio de una campaña particularmente difícil.

Las autoridades han señalado que el proceso de evaluación continua de manera técnica y rigurosa. La próxima semana se realizarán nuevas inspecciones en el distrito de San Miguel, mientras que otros cultivos como la quinua y la avena forrajera permanecen bajo monitoreo debido a daños considerados leves. Asimismo, se estima que en un plazo de 15 días llegarán ajustadores desde Lima para determinar la procedencia de nuevas indemnizaciones.
En cuanto al impacto en los mercados locales, la Agencia Agraria ha precisado que, si bien no se prevé un desabastecimiento, la reducción en la producción podría generar ligeras variaciones en los precios, especialmente en la papa nativa. Este escenario añade preocupación tanto a productores como a consumidores.
Pese a la magnitud de la crisis, las autoridades han reiterado su compromiso de continuar con el empadronamiento de agricultores afectados y garantizar que la ayuda llegue de manera oportuna. Mientras tanto, en el campo, hombres y mujeres enfrentan con esfuerzo una de las campañas más complejas de los últimos años, a la espera de que el respaldo estatal contribuya a mitigar las pérdidas sufridas.
