La organización de la Festividad Virgen de la Candelaria 2026 ha entrado en un terreno pantanoso tras las graves denuncias de los exdirectivos de la Federación Regional de Folklore y Cultura de Puno (FRFCP), José Palomino Huaranca y Cenón Contreras, quienes alertaron sobre una sistemática manipulación de resultados y la falta de legitimidad de la actual directiva.

La denuncia principal apunta a lo que califican como un «manoseo» inaceptable en los concursos de trajes de luces. Según los exdirectivos, se han detectado «horrores» en las actas que afectaron al menos 13 conjuntos, a quienes se les incrementaron o restaron puntos de manera arbitraria entre la presentación en el estadio y la parada de veneración.

Uno de los casos más escandalosos citados es el del conjunto Wiñay Qhanati Ururi, que el día lunes ya contaba con un puntaje asignado para la parada, a pesar de que su participación recién estaba programada para el martes 10 de febrero. «Le han inventado un puntaje… ya estaban participando con un puntaje predeterminado», sentenciaron los denunciantes, rechazando que estos hechos sean simples «errores humanos». Asimismo, mencionaron que conjuntos como los «Mandachitos» obtuvieron puntaje sin siquiera haber participado en exhibición.

Ante la pérdida de credibilidad y las irregularidades detectadas, Cenón Contreras fue enfático en solicitar la renuncia inmediata de Alexander Quispe, a quien calificó como un presidente «autoproclamado». Los exdirectivos sostienen que la actual gestión no cuenta con inscripción legal ante Registros Públicos (SUNARP), debido a observaciones insubsanables en el proceso electoral, lo que deja a la federación «legalmente descabezada».

«Si todavía le queda algo de decencia, invoco a que pueda renunciar y dejar el cargo», manifestó Contreras, sugiriendo que se convoque al expresidente habilitado, Néstor Hancco, para liderar un nuevo proceso electoral transparente que limpie a la institución de lo que denominaron una «mafia enquistada».

La denuncia también alcanzó el manejo financiero de la festividad. Mientras la federación suele declarar balances en déficit («en rojo»), los exdirectivos estiman que solo por recaudación de entradas en el estadio se habrían obtenido entre 800,000 y un millón de soles. Cuestionaron que se sigan justificando deudas mientras la festividad genera ingresos masivos que no se reflejan en la transparencia institucional.

Finalmente, ante el crecimiento desmesurado de la Candelaria, los entrevistados propusieron la creación de un patronato donde participen el Gobierno Regional, el Ministerio de Cultura y las municipalidades. Argumentaron que la Federación ha demostrado incapacidad para organizar un evento de tal magnitud, poniendo en riesgo el sacrificio económico y cultural de los miles de danzarines que son el verdadero motor de la fiesta.

(E.C)