Una grave denuncia pública ha puesto en el ojo de la tormenta al actual gerente de la Entidad Prestadora de Servicios SEDA Juliaca. La ingeniera ambiental y abogada Victoria Quispe, extrabajadora de la institución, ha calificado al funcionario de «déspota y prepotente», acusándolo de impedir su continuidad laboral por represalias políticas y de no contar con la experiencia necesaria para el cargo.

Según el testimonio de la denunciante, el gerente le prohibió explícitamente trabajar en la empresa tras enterarse de que ella había adquirido un kit de revocatoria contra el alcalde de la ciudad. «Usted no puede trabajar, no la quiero porque yo no quiero ruido político», habrían sido las palabras del funcionario, según relató la ingeniera, quien calificó la actitud como una muestra de agresividad y autoritarismo.

Más allá de los roces personales, la denuncia apunta a una presunta irregularidad en la designación del gerente, donde Victoria Quispe presentó documentos de una federación de trabajadores de agua potable donde se señala que el actual titular no cumple con los requisitos para el cargo.

De acuerdo con la denuncia, el funcionario siempre se desempeñó en jefaturas de oficina y no cuenta con los cargos gerenciales o directivos previos que exige la normativa para liderar SEDA Juliaca. «Hay otra persona que se había presentado, un contador, él sí cumplía; este señor no cumple», sentenció la ingeniera.

La extrabajadora también alertó sobre la precaria situación de seguridad dentro de la empresa. Aseguró que SEDA Juliaca no cuenta con un ingeniero de seguridad, lo que ha derivado en incidentes graves como el desplome del techo en la planta de tratamiento de agua potable y la caída de un abogado desde un techo, hecho que lo dejó hospitalizado. Quispe criticó que, a pesar de estos riesgos, el gerente prefiera la confrontación verbal en lugar de aplicar las leyes administrativas y de seguridad.

(E.C)