
El Tercer Juzgado de Investigación Preparatoria de San Román – Juliaca ordenó nueve meses de prisión preventiva contra Odid Oliver Pérez Vargas (34) y Jonathan Edwin Gonzales Quispe (28), investigados por el presunto delito de homicidio calificado y tenencia ilegal de armas, en el marco de las investigaciones por el asesinato de dos jóvenes ocurrido el pasado 6 de marzo en la plaza Zarumilla de Juliaca.
La medida fue dictada tras una extensa audiencia en la que el Ministerio Público presentó los elementos de convicción reunidos durante la investigación policial. El juez consideró que existen indicios suficientes que vinculan a los detenidos con el crimen y dispuso su internamiento en el penal “ex Capilla”, mientras continúan las diligencias del caso.

Durante la sesión judicial, el fiscal adjunto provincial Raúl Quilla Faijo, de la Segunda Fiscalía Provincial Penal Corporativa de San Román, expuso los resultados de las investigaciones realizadas por agentes del Área de Investigación Criminal (Areincri) de la Policía Nacional.
Según el Ministerio Público, los detenidos habrían participado en la planificación y ejecución del asesinato de Jhon Grimaldo Ancco Chambi (25), conocido como “JJ”, y Nilton Rosendo Vera Chulluncuy (25). De acuerdo con la hipótesis fiscal, el ataque no fue un hecho repentino, sino el resultado de una coordinación previa entre varias personas.

Las pesquisas señalan que el crimen comenzó a planearse desde el 28 de febrero, fecha desde la cual los sospechosos habrían seguido los movimientos de las víctimas para conocer sus rutinas y determinar el momento del ataque.
Parte de esta información fue obtenida tras la revisión de los teléfonos celulares incautados a los investigados. En conversaciones almacenadas en la aplicación WhatsApp, los agentes encontraron mensajes que evidenciarían la coordinación previa al homicidio, incluyendo el intercambio de fotografías y referencias para confirmar la identidad de las víctimas.

En los chats también se mencionaría el pago de diez mil soles por cada víctima, monto que habría sido discutido entre los implicados, además de referencias sobre el tipo de arma que sería utilizada en el atentado.
De acuerdo con la investigación policial, el día del crimen las víctimas fueron seguidas por al menos tres vehículos, entre ellos una camioneta Mazda de placa ARU-500, que presuntamente era conducida por Odid Pérez Vargas, identificado en las conversaciones con el alias de “Panda”.

Tras el ataque, el conductor habría esperado a los autores de los disparos para facilitar su fuga. Sin embargo, se produjo una persecución policial por diversas calles de Juliaca. Durante la huida, el vehículo ingresó incluso en sentido contrario por el jirón La Mar, lo que alertó a los agentes de la Unidad de Emergencia de la Policía.
Finalmente, los efectivos lograron interceptar la camioneta en la salida a Caminaca, donde se produjo la detención de los sospechosos, mientras que un tercer implicado logró darse a la fuga.

A los investigados también se les imputa el delito de tenencia ilegal de armas, ya que no contarían con autorización para portar armamento. En las conversaciones incautadas, los implicados se referían a las armas cortas utilizando el término “cuñas”.
Las investigaciones también revelaron la posible participación de otras personas identificadas mediante alias como “El Cabo”, “Sonrisas”, “Lige”, “Gringo”, “Cevin”, “Dunker” y “Cumpa”, quienes habrían mantenido comunicación con los detenidos.
Con estos elementos, el juzgado declaró fundado el pedido de prisión preventiva por nueve meses, periodo durante el cual el Ministerio Público continuará con las diligencias para determinar el grado de responsabilidad de cada implicado y ubicar a los demás presuntos participantes del doble homicidio.
