La presidenta del Perú, Dina Boluarte, ha cumplido seis meses sin ofrecer declaraciones directas a la prensa, iniciando nuevamente un periodo de silencio que incrementa las preguntas sin respuestas por parte de los ciudadanos. Desde octubre de 2024, la mandataria ha limitado sus apariciones públicas a eventos oficiales, evitando el contacto con los medios de comunicación y rechazando repreguntas, como ocurrió en su última conferencia de prensa.

En este periodo de tiempo, Boluarte Zegarra ha hecho presentaciones frente a niños. Incluso, la última entrevista que brindó fue dos alumnos de un colegio de Puente Piedra. En formato ‘ping-pong’ respondió preguntas sobre su infancia en la escuela y nada relacionado con su criticada gestión.

Gustavo Adrianzén justifica silencio de Dina Boluarte

Esta actitud ha sido justificada por el jefe del Gabinete Ministerial, Gustavo Adrianzén, quien argumentó que no existen «condiciones adecuadas» para que la presidenta brinde conferencias de prensa. «Lamentablemente no hay condiciones, no hay decisiones para que dé declaraciones de este tipo», afirmó.

Este prolongado silencio ha suscitado cuestionamientos sobre la disposición de Boluarte al diálogo democrático, especialmente en un contexto de baja aprobación ciudadana. Durante sus intervenciones, la presidenta ha atribuido los reclamos ciudadanos a sectores opositores y ha responsabilizado a las movilizaciones sociales por la desconfianza económica, señalando que «la desconfianza que generamos a través de esas movilizaciones violentas que a nada nos lleva». Mientras tanto, continúa sin definirse cuándo la presidenta reanudará el contacto con los medios de comunicación, una práctica considerada esencial en regímenes democráticos. (LR)