
Un grupo de amigos planteó la idea de construir un complejo de salud en terrenos de una señora, donde había alrededor de 2 hectáreas disponibles. Sin embargo, ese proyecto no calificaba porque la zona no contaba con servicios básicos. Ante esa dificultad, se decidió replantear la propuesta, señaló el dirigente Salomón Coaquira.
Durante la gestión de Óscar Cáceres, se supo que el cuartel estaba disponible y se pensó en impulsar ahí un proyecto de salud. Fue entonces que, desde la municipalidad, se recogió una nueva iniciativa: ¿por qué no hacerlo en el sector de Taparachi? La propuesta tuvo respaldo y se avanzó con ella, con el refuerzo de Jorge Jaén, ex Gerente Municipal de la gestión.
La municipalidad tomó la iniciativa porque ya existían antecedentes de donaciones de terrenos para obras públicas y, de esa forma, se podía concretar el proyecto. Ante tal situación dirigentes vecinales expresaron su indignación porque, pese a que el miércoles 20 de la semana pasada se anunció un convenio para la construcción de un hospital de alta complejidad y un hospital regional oncológico, este aún no se consolida, en vista de que se pretende cambiar el destino para que sea Es Salud la entidad beneficiaria y no el Ministerio de Salud conforme lo establece la Ley 31382 que determina la construcción de ese tipo de establecimientos en todo el país.
Según los dirigentes, se habían planteado «15 hectáreas para el hospital macroregional y otras 5 hectáreas para el Hospital de enfermedades Neoplásicas en la Provincia de San Román, Puno, pero el proceso sigue entrampado por trámites y falta de decisión política». Denunciaron además que no fueron convocados de manera transparente a las reuniones, y que incluso el alcalde busca desligarse de responsabilidades.
«Lo que queremos es que se respeten los documentos técnicos ya elaborados y que el proyecto no se retrase más, porque cada gestión que pasa significa volver a empezar”, señalaron.
FB
