El destacado analista político Julio Condori Cerdán, realizó una evaluación objetiva de los recientes acontecimientos políticos, podría identificarse un presunto “estado electoral” orientado a influir en futuros comicios. «Señala que el primer paso consistiría en copar las instituciones del sistema electoral, proceso que —afirman— ya se habría iniciado mediante cambios y designaciones estratégicas».

«El segundo aspecto cuestionado es la posibilidad de introducir mecanismos de votación más vulnerables, lo que, según estas voces, facilitaría eventuales irregularidades durante el proceso electoral. A ello se suma un tercer elemento: la inhabilitación o eliminación política de rivales potenciales, lo cual podría modificar sustancialmente el mapa competitivo de las próximas elecciones» sostuvo.

En este contexto, se menciona que figuras como Martín Vizcarra habrían liderado algunas encuestas, mientras que otros actores, como Pedro Castillo —pese a encontrarse en prisión—, mantenían un peso político significativo. Para los críticos, la combinación de estos factores genera dudas sobre la transparencia del escenario electoral y requiere vigilancia ciudadana e institucional.

El sociólogo de profesión, expresó que a cuatro meses de las elecciones del 12 de abril, la única alternativa para evitar un presunto escenario de fraude es no respaldar a partidos vinculados a sectores de extrema derecha. Entre estas agrupaciones están Fuerza Popular Renovación Popular, Avanza País, Solidaridad y otras organizaciones con líderes investigados o cuestionados políticamente, subrayó el analista.

Condori Cerdán expresa que según esta postura, «el objetivo sería impedir que dichas fuerzas —señaladas por algunos sectores como articuladoras de intereses reeleccionistas— logren mayoría en mesas de votación o instancias de control electoral. Consideran que una nueva composición política podría reducir riesgos y fortalecer la transparencia del proceso».

Son muchos los analistas, señaló, sostienen esta posición que el 12 de abril debe marcar un voto de rechazo contra figuras que califican como “corruptas” o vinculadas a casos judiciales. En ese sentido, llaman a optar por otras propuestas políticas y nuevos liderazgos, con el fin de garantizar un proceso democrático más equilibrado y evitar presiones que, según advierten, podrían condicionar los resultados electorales.

FB