Un escándalo de proporciones ha sacudido al hospital Carlos Monge Medrano de Juliaca. En una conferencia de prensa, el director del nosocomio, Zenón Iquiapaza Vargas, denunció un hecho grave e insólito: el área de Medicina Legal emitió un certificado de defunción a un paciente que, en ese momento, aún se encontraba con vida en el hospital.

El director Iquiapaza explicó que el caso más reciente ocurrió el pasado domingo. Un ciudadano, que había ingresado al hospital tras un accidente de tránsito, perdió la vida en la madrugada. Sin embargo, al intentar registrar su deceso, el médico de guardia descubrió que el paciente ya figuraba como fallecido en el sistema desde el 3 de septiembre, es decir, varios días antes de su muerte real.

El certificado de función, emitido por Medicina Legal, consignaba causas como hipertensión endocraneana, hematoma y traumatismo craneano, lo que generó una gran extrañeza. El director Iquiapaza cuestionó severamente lo ocurrido y advirtió que este tipo de irregularidades no solo causan confusión, sino que también vulneran los procedimientos médicos y administrativos.

Según la denuncia del director, se sospecha que detrás de estos actos podrían estar trabajadores del hospital que tienen convenios con funerarias ubicadas en el contorno del nosocomio. Las autoridades correspondientes han abierto una investigación para determinar los hechos, y la Fiscalía ya ha iniciado las diligencias correspondientes.

(E.C)