En un ambiente marcado por el profundo dolor, la indignación y el clamor de justicia, este domingo su madre, familiares, compañeros de estudio y vecinos dieron el último adiós a Yeison Ronny Olivera Flores (20), joven estudiante de la carrera de Pesquería de la Facultad de Ciencias Biológicas, quien perdió la vida tras un hecho de violencia que ha conmocionado a la población.

La misa de cuerpo presente se realizó en la vivienda del joven, ubicada en el centro poblado de Santa María de Ayabacas, donde decenas de personas acompañaron a la familia en uno de los momentos más difíciles de sus vidas. Entre oraciones, lágrimas y muestras de solidaridad, los asistentes recordaron a Yeison como un joven tranquilo, responsable y con grandes aspiraciones profesionales. Posteriormente, el féretro fue trasladado hasta el cementerio Gloria Eterna, en el distrito de San Miguel, donde recibió cristiana sepultura.

El hecho que enluta a una familia

Como se recuerda, los hechos ocurrieron entre la noche del viernes 9 y la madrugada del sábado 10 de enero, en una habitación alquilada donde el joven se encontraba con su pareja, Danitza Anel Pilco Laura (20). De acuerdo con las primeras diligencias policiales y fiscales, durante una discusión se habría producido un ataque con un arma blanca, que le causó a Yeison una herida punzocortante en el pecho, a la altura del corazón, provocando un grave sangrado.

Tras lo sucedido, la joven —en evidente estado de alteración emocional— habría comunicado lo ocurrido a un amigo, quien dio aviso al Servicio de Atención Móvil de Urgencia (SAMU). Los paramédicos llegaron al lugar alrededor de las 00:50 horas y trasladaron al herido al Hospital Regional Manuel Núñez Butrón de Juliaca.

El subdirector del nosocomio, Joseph Huenece, informó que el joven ingresó al hospital aproximadamente a la 1:00 a. m. y fue derivado de inmediato al área de trauma shock. Pese a los esfuerzos del personal médico por salvarle la vida, Yeison falleció cerca de las 3:00 a. m.

La joven también fue llevada al hospital tras presentar una crisis nerviosa, donde recibió atención médica y quedó bajo observación. En horas de la mañana, efectivos de la Policía Nacional del Perú y representantes del Ministerio Público realizaron las diligencias correspondientes en el lugar de los hechos, mientras que el cuerpo del joven fue trasladado a la morgue del Ministerio Público de Juliaca para la necropsia de ley.

Investigaciones en curso

El Área de Investigación Criminal (Areincri) Puno continúa con las investigaciones para esclarecer plenamente lo ocurrido, mientras que la Fiscalía evalúa solicitar la detención preliminar de la investigada, a fin de determinar las responsabilidades penales correspondientes.

El clamor de la familia y la comunidad

Durante el velorio y el sepelio, los familiares expresaron públicamente su dolor y exigieron justicia. Un tío del joven manifestó que Yeison “era un muchacho muy tranquilo, sin antecedentes, con muchos sueños por cumplir”, y pidió que su muerte no quede impune.

Otro familiar señaló que el joven destacaba por su dedicación académica y recordó que aspiraba a seguir estudiando una segunda carrera. “Era aplicado, uno de los mejores alumnos. No merecía morir de esa manera”, expresó.

Entre lágrimas, su madre —quien señaló ser padre y madre para su único hijo— recordó las últimas conversaciones que sostuvo con él. Contó que Yeison le había dicho que había aprobado todos sus cursos y que planeaba viajar para visitarla. “mamita voy hacer médico, te voy a cuidar, hágame estudiar, después yo voy a velar por ti eso me decía mi hijo y ahora no le tengo vivo”.

Sus compañeros de universidad también se pronunciaron, afirmando que Yeison era una persona reservada, solidaria y muy querida. Indicaron que en algunas ocasiones lo vieron con golpes, aunque él minimizaba la situación. “Pedimos que este caso no se minimice y que se investigue a fondo. Nuestro compañero no merecía morir”, señalaron.

Esperan justicia

La familia, amigos y vecinos coincidieron en exigir que el caso sea investigado con celeridad, transparencia y sin favoritismos. Señalaron que no se trata de un hecho accidental, sino de un acto de violencia que debe ser sancionado conforme a ley.

Mientras las investigaciones continúan, el recuerdo de Yeison Ronny Olivera Flores permanece vivo entre quienes lo conocieron, quienes hoy solo piden justicia para un joven que tenía sueños, metas y toda una vida por delante.

R.C.M.

Por admin