
El exrector de la Universidad Andina Néstor Cáceres Velásquez (UANCV), Juan Luque Mamani, se pronunció públicamente para deslindar cualquier responsabilidad en el proceso que derivó en el cierre de esta casa superior de estudios, señalando que su gestión se desarrolló bajo un marco legal distinto al actual.
Luque Mamani explicó que ejerció funciones como autoridad universitaria durante la vigencia de la Ley Universitaria N.° 23733, periodo en el que la supervisión de las universidades estaba a cargo de la Asamblea Nacional de Rectores (ANR) y el proceso de acreditación se centraba en carreras y facultades, sin la existencia del licenciamiento institucional. “Efectivamente he sido autoridad, pero en un contexto totalmente diferente al que hoy se vive”, precisó.

Detalló que fue recién durante la gestión del ingeniero Julio Huamán, con la entrada en vigencia de la nueva Ley Universitaria y la creación de la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (SUNEDU), cuando se debía presentar el proceso de licenciamiento. Según indicó, en ese periodo surgieron serios inconvenientes que impidieron cumplir con dicho requisito.
Asimismo, recordó que posteriormente, bajo la gestión del doctor Ricardo Cuba, se intentó nuevamente obtener el licenciamiento, incluso contratando una empresa especializada y realizando pagos; sin embargo, el objetivo no se logró. “Mi gestión culminó el 23 de julio de 2013. Hasta esa fecha no existía ningún proceso de licenciamiento, por lo tanto, no tengo responsabilidad directa en lo ocurrido después”, enfatizó.

En otro momento, el exrector reconoció que históricamente siempre existieron pactos y acuerdos internos en la universidad, pero sostuvo que durante su administración los niveles salariales eran considerablemente menores a los registrados en años posteriores. Señaló que, al retirarse, el personal administrativo con mayor remuneración percibía alrededor de cinco mil soles, mientras que los docentes principales ganaban aproximadamente ocho mil soles, montos que luego se habrían incrementado.
Las declaraciones de Juan Luque Mamani se dan en un contexto de profunda preocupación de la comunidad universitaria y de la población de Juliaca, que busca claridad y responsabilidades frente a la crisis que afectó a miles de estudiantes. El exrector reiteró su disposición a que se investiguen los hechos con objetividad, a fin de que se conozca la verdad y se respete la memoria institucional de la universidad.
