
En un acto de profunda indignación y dolor, familiares de las víctimas de las protestas de diciembre de 2022 y enero de 2023, provenientes de diversas regiones del país, se movilizaron en la capital Lima. El presidente de las víctimas del 9 de enero, Raúl Samillán Sanga, denominó a esta manifestación como una «marcha fúnebre», expresando así el contundente rechazo al gobierno de Dina Boluarte y a un Congreso que, según sus palabras, actúa «en contra del pueblo».
Samillán Sanga manifestó que los deudos no tienen «nada que celebrar» en este aniversario patrio, ya que no encuentran justicia por la «masacre» que enlutó a todo el país. Lamentó que, después de los trágicos sucesos, la justicia aún no se haya pronunciado. Asimismo, denunció la limitación al derecho a la protesta mediante la represión policial que, según sus reportes, se registró en las movilizaciones de ayer.
El dirigente señaló que a la marcha de ayer se sumaron diversas organizaciones de la capital, en apoyo a la causa contra el gobierno central. Anunció que las movilizaciones continuarán hoy en Lima, reafirmando el compromiso de los familiares y las organizaciones sociales con su demanda de justicia y dignidad para el pueblo peruano.
(E.C)
