
El responsable de la Compañía de Bomberos número 53 de Juliaca, Luis Frisancho Arocco, realizó importantes reflexiones en el tema de la seguridad, a propósito de lo ocurrido en la ciudad de Huancané, expresando la falta de control en locales públicos lo que podría generar emergencias similares a las ocurridas en otras regiones. Según la advertencia, la responsabilidad recae en las oficinas de gestión del riesgo de desastres y en las áreas de fiscalización, encargadas de verificar licencias y certificados de seguridad.
Indicó que cuando estas inspecciones son superficiales o “de pantalla”, y cuando los certificados de edificaciones no reflejan la realidad, se permite que locales operen sin cumplir normas mínimas. Esta ausencia de control —se señaló— puede derivar en situaciones como las evidenciadas recientemente en la ciudad de Huancané.
También refirió el jefe Bomberil que «ante el incremento poblacional y la presencia de una población flotante que supera el medio millón de personas, la ciudad de Juliaca requiere con urgencia la creación de nuevas compañías de bomberos. Actualmente, una sola unidad resulta insuficiente para atender emergencias en una ciudad catalogada como altamente vulnerable.»
El especialista explicó que, Puno debería contar con 2 compañías y la ciudad de Juliaca debería contar al menos con cuatro compañías distribuidas en los conos urbanos, debido al constante riesgo de incidentes y al flujo de personas que recibe. Luis Frisancho, advirtió que mantener solo una compañía “es exponerse a una gran desgracia”, considerando el tamaño de la ciudad y sus niveles de inseguridad.
Por otro lado, informó que como representantes de la compañía de bomberos a nivel regional mantuvieron hace un año, coordinación con el alcalde de Huancané, Valerio Tapia, quien inicialmente ofreció ceder un local construido para serenazgo en el desvío a Putina. Sin embargo, el proyecto no ha avanzado pese a que ha transcurrido casi un año desde la propuesta.
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