
La mañana de este lunes 15 de octubre, la tranquilidad de la urbanización San Matías, en la salida a Coata, se vio alterada por el hallazgo de dos cuerpos calcinados en la intersección de las avenidas Chilla y Modesto Borda. El macabro descubrimiento ha conmocionado a los vecinos y ha puesto en alerta a las autoridades locales ante un nuevo hecho de violencia extrema en la ciudad.
De acuerdo con las primeras investigaciones, los dos varones habrían sido asesinados en otro lugar y luego trasladados hasta la zona, donde fueron rociados con combustible y quemados. Ambos cuerpos presentaban signos de violencia previa, y uno de ellos fue encontrado maniatado con alambre, mientras que los dos tenían bolsas plásticas y presuntos pasamontañas cubriendo el rostro.

Vecinos de la zona relataron que, alrededor de las 3:10 de la madrugada, observaron a un grupo de personas en actitud sospechosa, aunque no imaginaron la magnitud del hecho. Recién a las 6:10 de la mañana, personal de Serenazgo de la Municipalidad de San Román, que realizaba patrullaje por la zona, halló los cuerpos aún humeantes y dio aviso inmediato a la Policía Nacional y al Ministerio Público, procediendo a acordonar el área.
Una comerciante del lugar contó que al llegar a su puesto pensó que se trataba de quema de basura, pero pronto la presencia de curiosos y patrullas policiales confirmó lo peor. Los vecinos denunciaron, además, que la urbanización carece de iluminación adecuada, lo que facilita la comisión de delitos.

Durante las diligencias, los peritos de criminalística hallaron una caja de fósforos de la marca “Inti”, elemento que podría haber sido utilizado para iniciar el fuego. Según fuentes policiales, ambos cuerpos presentaban múltiples golpes, lo que refuerza la hipótesis de que fueron agredidos antes de ser asesinados.
Un agente policial, bajo reserva, señaló que, por las características del crimen y el ensañamiento, se presume que podría tratarse de un ajuste de cuentas entre bandas criminales que operan en la ciudad.

Tras culminar las pericias, los cuerpos fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal de Juliaca. Hasta el momento, no se ha logrado su identificación mediante control biométrico, por lo que las autoridades esperan poder establecer su identidad en las próximas horas.
La Policía Nacional y la Fiscalía han iniciado una investigación exhaustiva para determinar las causas y responsables de este hecho que vuelve a poner en evidencia la creciente ola de inseguridad y violencia en la región Puno.

