
La intensa búsqueda y rastrillaje de unidades especializadas de la Policía Nacional culminó este lunes 28 de julio con el hallazgo de todos los restos de Lisbeth Érica Chañi Marca (25) en la zona de Loripongo, en la ruta Puno-Moquegua. Este macabro descubrimiento confirma que la joven fue víctima de un brutal feminicidio perpetrado por su pareja sentimental, Ronaldo Mamani Lorenzo, quien posteriormente se quitó la vida mientras estaba detenido en la sede de la DIVINCRI. El caso ha generado una profunda conmoción en toda la región puneña debido a la brutalidad con la que fue ejecutado el crimen.
El hallazgo final, que incluyó la cabeza y las extremidades superiores de la joven, se produjo en el puente denominado “Aguas Termales”, con la participación de peritos de criminalística y representantes del Ministerio Público. Este descubrimiento completó la ubicación del cuerpo de Lisbeth Chañi, tras una intensa búsqueda que se inició el domingo, cuando ya se habían localizado otras partes de sus restos.
La investigación ha revelado que Ronaldo Mamani Lorenzo, tras confesar el feminicidio antes de su suicidio, dispersó los restos de su víctima en diferentes ubicaciones estratégicas para ocultar el crimen. Previamente, el torso de Lisbeth fue hallado debajo del puente Malcomayo, mientras que sus miembros inferiores fueron arrojados en el puente Cutimbo.
Familiares, amigos y vecinos de la urbanización Rosario Ccoñiri, en el centro poblado de Jayllihuaya, jugaron un papel crucial al continuar las labores de búsqueda de manera paralela a las autoridades. Guiados por los últimos registros tecnológicos del vehículo que se cree fue empleado en el crimen, su participación fue clave para orientar a los investigadores hacia las zonas donde se encontraron los restos faltantes.
Las autoridades policiales continúan trabajando de manera coordinada con el Ministerio Público para realizar el levantamiento y las pericias correspondientes de los restos encontrados en Loripongo. Los familiares de la víctima han sido notificados del trágico hallazgo y esperan que se aceleren los trámites legales para poder dar finalmente sepultura a Lizbeth.
La población puneña ha expresado una masiva indignación ante este brutal feminicidio, que evidencia la extrema violencia contra las mujeres en la región. Diversas organizaciones civiles y de derechos humanos han alzado su voz para exigir que las autoridades implementen medidas preventivas más efectivas contra la violencia de género y que se garantice una justicia real y profunda por este crimen que ha conmocionado a toda la región de Puno.
(E.C)
